Las preferentes comercializadas por las Cajas de Ahorros se han convertido en un drama financiero cotidiano para los españoles. Pero lo que no se conoce tanto es que hubo otros productos que también hicieron un roto en las finanzas de, nada menos, 129.000 inversores. Se trata de Valores Santander, un complicadísimo vehículo financiero estructurado -que en la crisis se popularizaron como tóxicos- con bonos obligatoriamente convertibles en acciones, que la entidad presidida por Emilio Botín emitió en octubre de 2007 para captar 7.000 millones de euros y sufragar así la compra del banco holandés ABN Amro.
↧